Real como la vida misma.

Dos amigos se encuentran después de años sin verse.
-¡Hombre Paco, cuanto tiempo sin verte! ¿Qué tal te va la vida?
-Regular, Pepe, regular.
-¿Y eso, a qué se debe?
-Como bien sabes me casé con Laura, pero las cosas se torcieron, nos
separamos y ya nos hemos repartido los bienes.

- ¿Y los niños?

- En el tema de los niños, el juez decidió que se quedasen con el que recibió
más bienes.
- Entonces ¿se quedaron con la madre?
- No, no, que va, ¡se quedaron
con el abogado!
