HISTORIAS DE HOY EN DÍA.-
Con la iglesia hemos topado. 5 pequeñas historias
1) El cura serrano:

Un cura de Zaragoza es enviado a un pueblecito de la Sierra de Albarracín.
Pasado un año, el obispo de Teruel va a visitarlo y le pregunta:
- ¿Qué
tal padre Florencio, cómo le va por aquí?
- Bueno, si no fuera por mi rosario y mis dos whiskys diarios, estaría perdido.
A propósito, excelencia ¿le apetece un whisky?
-Sí, por favor, faltaría más
-¡Rosario, vida mía! ¡tráele un whisky al señor obispo!

2) "Ave María"

Una solterona se entera que una amiga suya había quedado embarazada sólo con un "Ave María "
en la Iglesia de un pueblo vecino. Unos días después decide ir a esa Iglesia con el deseo de quedar
encinta al igual que su amiga.
- Buenos días padre, saluda la solterona.
- Buenos días hija, ¿en qué puedo ayudarte?
- Mire usted padre, me he enterado que una mi amiga vino aquí y
quedó embarazada con un
Ave María...
Al escuchar aquello, el cura esbozó una leve sonrisa y comentó:
- No hija... fue con un Padre nuestro, pero ya lo echamos.
3) No debemos joder a los "amigos"
El cura de la iglesia decía en su sermón:
- Queridos feligreses: ha llegado a mis oídos el rumor de que se ha instalado cerca de la iglesia una
casa de esas, de mala reputación, donde trabajan mujeres de la vida. Pues bien, sepan que alguna de
esas mujeres les puede contagiar una enfermedad venérea y luego, ustedes llegan a sus hogares y se
la pasan a sus esposas... ¡y ahí sí que nos jodemos todos!

4) ¡Qué bueno que es poder elegir!
Un testigo de Jehová se sienta junto a un lepero en un vuelo Sevilla-Tenerife.
Cuando el avión ha despegado empiezan a repartir bebidas a los pasajeros.
El lepero pide una copita de ron, que amablemente le sirve la azafata.

Acto seguido, la azafata le pregunta al testigo de Jehová si quiere beber algo.
Sensiblemente ofendido el hombre replica con mal tono y alzando la voz:
- "Prefiero ser raptado y violado salvajemente por una docena de prostitutas
antes que una gota de
alcohol toque mis labios".
El lepero, cariacontecido y sorprendido con lo que acaba de escuchar, le
devuelve la copita a la
azafata y dice:
- "Yo también prefiero lo que ha pedido este señor. No sabía que se podía
elegir"

5) Pena de muerte

El condenado espera la hora para su ejecución cuando llega el cura:
- Hijo mío, he venido a traerte la palabra de Dios.
- Pierde su tiempo, padre. Dentro de poco voy a hablar personalmente con
él... ¿Quiere que le dé
algún recado?
